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El Monte Fideicomiso de la Casa de Olivares

Durante estos virreinatos, don Enrique de Guzmán, comenzó los primeros intentos para la fundación del Monte Fideicomiso de la Casa de Olivares, una institución relacionada con sus bienes propios y con los pertenecientes a su Mayorazgo, con la organización de su “Estado” y con la seguridad y respaldo económico de sus sucesores y demás miembros de su descendencia. El Conde conoció la estabilidad económica y el funcionamiento de los Montes de Piedad italianos, prueba de ello es la inscripción que existe en el friso del portal de entrada en el Palacio del Monte de Piedad de Nápoles que dice así: “PHILIPPO III REGE HENRICO GUZMAN. OLIVARES COM. PRO REGE A. SAL. MDIC”  traducido: “Bajo el gobierno de Felipe III y el virreinato de Enrique Guzmán Conde de Olivares en el año del Señor 1599”. Estas instituciones contaban ya con más de cien años de actividad en Italia, el de Monte de Olivares fue uno de los primeros existentes en España.

La escritura de fundación del Monte Fideicomiso de la Casa de Olivares, fue otorgada en Valladolid en 1605, en esta escritura se disponían los fines principales del mismo:

a) “Obras pías, tales como la Capilla de Olivares, socorro de necesidades de los vasallos de la casa y de los feligreses de las iglesias donde aquella Capilla tuviese beneficios anejos, ayudas para los conventos de monjas pobres de Sevilla, redención de los dichos vasallos y feligreses cautivos, donación de cálices y ornamentos sagrados a las iglesias de los lugares del Estado, etc...”

b) “Dotes para las hijas de los señores de la Casa de Olivares, especificándose cuantías, condiciones y circunstancias, así como para aquellas que entrasen en religión, incluyéndose explícitamente a las hijas de su hermano don Pedro de Guzmán, que había dejado preñada a la señora doña Francisca Osorio, su mujer.”

c) “Redención de censos situados sobre la Casa y adquisiciones en acrecentamiento de ella, extendiéndose en largas instrucciones precisas para llevar a cabo su ejecución y para cuyo fin ha de ser dedicado todo el beneficio que quedase de las rentas del Monte, una vez cumplidas las anteriores obligaciones.”

Los administradores del Monte Fideicomiso eran tres, el Capellán Mayor de la Capilla de Santa María de las Nieves de Olivares y dos prebendados de la misma.