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Su familia

En los quince años de matrimonio de los segundos Condes de Olivares nacieron los siguientes hijos: El primero fue don Pedro Martín de Guzmán; único hijo de este matrimonio nacido en España, éste vivió y se educó siendo niño junto a sus tíos maternos en la Casa de Monterrey, en Salamanca, donde se cayó por un corredor, matándose a la edad de siete años. Los restantes hijos nacieron en Italia debido a las obligaciones de sus padres. Le siguió don Jerónimo de Guzmán que fue educado como primogénito, al faltar el anterior. Le llevaba como tal su padre a Sevilla para instruirle en el gobierno de su futura hacienda, y a la vuelta de uno de sus viajes a su “Estado de Olivares”, murió al caer del caballo en la Villa toledana de Oropesa, a los veintiún años, en 1604. Entonces ascendió a primogénito el tercer varón, don Gaspar de Guzmán, futuro privado de Felipe IV. El cuarto nacimiento fue doña Francisca de Guzmán, que se casó con el V Marqués del Carpió, don Diego López de Haro Sotomayor, quien tuvo dos hijos; don Luis de Méndez de Haro, sucesor de de su tío don Gaspar de Guzmán en la privanza de Felipe IV, y don Enrique de Guzmán, futuro cardenal, malogrado cuando ascendía con las miras puestas en el papado. La quinta fue doña Inés de Guzmán que se casó con el VII Marqués de Alcañices, don Álvaro Antonio Enríquez de Almansa y Borja, en cuyo palacio de Toro había de morir el Conde Duque de Olivares. Nació luego doña Leonor María de Guzmán, interesante mujer, intrigante y despierta, esposa de su primo el VI Conde de Monterrey, don Manuel de Zúñiga Acevedo y Fonseca. Vinieron después al mundo, en Roma, doña Mayor y don Gabriel, que murieron siendo niños, y finalmente, doña Ninfa, que murió en Palermo, costándole también la vida a su madre, a causa de una hemorragia, cuando ésta tenía cuarenta y cinco años de edad.

Fue tan ejemplar su vida que, según el genealogista Juan Alonso Martínez Calderón, su confesor, el jesuita Padre Juan de Cetina escribió después de su muerte, su biografía.